El resultado es un eterno tira y afloja donde raramente vemos el punto medio. La pregunta "culpa mía o culpa tuya" se convierte en un arma de doble filo que evita la solución real del problema.
Imagina que un amigo querido te cuenta el conflicto. ¿Le dirías "todo es culpa tuya" o "todo es culpa del otro"? Probablemente le sugerirías un término medio. Aplícate el mismo consejo. Culpa Mia O Culpa Tuya