Amén.
Se utiliza como un escudo contra hechizos, envidias y peligros físicos.
Yo te venero, humildemente, y por la virtud que Dios ha depositado en ti, te ruego:
Amén.
Se utiliza como un escudo contra hechizos, envidias y peligros físicos.
Yo te venero, humildemente, y por la virtud que Dios ha depositado en ti, te ruego: