Lo que sigue es una tragicomedia llena de situaciones absurdas, donde Alex debe falsificar noticias, buscar alimentos de la vieja época (como los pepinillos Spreewald) y convencer a su madre de que el socialismo ha triunfado, inventando una versión utópica de la RDA que nunca existió.
En el doblaje original de España, se usaron modismos como "tío" o "vale". El doblaje latino adaptó esos términos a un español más neutral pero cálido, lo que hizo que la película explotara en popularidad en todo el continente durante la época del DVD y la televisión por cable (como I-Sat o Europa Europa).