En 1971, Merle Robbins, un peluquero de Reading, Ohio, y su familia eran fanáticos del juego de cartas tradicional "Crazy Eights". Sin embargo, encontraron que las reglas eran un poco monótonas y limitadas. Robbins decidió crear su propia versión, escribiendo las reglas en una baraja de cartas común y corriente que diseñó él mismo.