En los años 60, el acta constitutiva ya reflejaba un ambicioso: no solo producción de botanas, sino también investigación de nuevos productos (como las primeras frituras de maíz) y exportación a Centroamérica.

El es mucho más que un papel legal. Es el testimonio escrito del sueño de una pareja de emprendedores mexicanos que, en 1943, decidieron formalizar un pequeño negocio de papas fritas. A través de sucesivas reformas, ese documento ha permitido que la empresa se adapte a la globalización, absorba competidores y se convierta en líder de la industria.

Para Sabritas, este documento ha evolucionado desde su fundación en 1943 hasta su integración a PepsiCo.

La creación legal y administrativa de una empresa como Sabritas es un pilar fundamental para entender su dominio en el mercado mexicano de botanas. Aunque hoy la conocemos como un gigante global bajo el ala de PepsiCo, su origen se remonta a una estructura familiar que sentó las bases de su actual .