Antes de Maquiavelo, la literatura política se basaba en los "Espejos de Príncipes", textos que aconsejaban a los gobernantes ser justos, virtuosos, cristianos y morales. Se pensaba que un buen gobernante debía ser un ejemplo de bondad divina.
no ha envejecido. Sus lecciones se aplican hoy en: el libro de maquiavelo
A lo largo de los siglos, estas sentencias se han convertido en verdaderos axiomas del pensamiento político: Antes de Maquiavelo, la literatura política se basaba
Antes de Maquiavelo, la mayoría de los "espejos de príncipes" (manuales sobre cómo gobernar) describían cómo debería ser un gobernante ideal: virtuoso, piadoso, generoso y amado por su pueblo. Eran textos moralizantes y utópicos. Antes de Maquiavelo