El pensamiento excesivo (overthinking) es la epidemia silenciosa del siglo XXI. No es un diagnóstico clínico, pero sus efectos son devastadores: ansiedad, parálisis por análisis, insomnio y procrastinación.
(Proceed): Continúa con lo que estabas haciendo con una perspectiva renovada. 3. Pospón tus preocupaciones