Big Fish no es solo una película sobre un padre. Es una película sobre la paternidad como acto creativo. Es un manual de cómo enfrentar la mortalidad con dignidad. Y es, sobre todo, una carta de amor a los excéntricos, a los que nunca dejaron de soñar.
Este alejamiento de lo "típicamente Burton" no diluye su estilo, sino que lo madura. La fantasía en Big Fish no es oscura, sino luminosa y melancólica. Es aquí donde el trabajo de dirección de arte brilla, creando mundos que se sienten como recuerdos embellecidos por el tiempo. Big fish -el gran pez- EspaA---ol Latino
Si creciste en cualquier rincón de Latinoamérica, conoces a un Edward Bloom. Quizá no se llama así. Quizá es tu tío que “una vez casi se casa con la hija del presidente” o tu papá que “le ganó una carrera a un caballo en una pierna”. Edward Bloom (un magnético Ewan McGregor de joven, un desgarrador Albert Finney de viejo) es el arquetipo del cuentero . Big Fish no es solo una película sobre un padre